Nichecosmo

Una página web vulgar…¡pero una página web poco conocida de todas maneras!

Lo que empezó como un apasionante proyecto para una competición acabó siendo una enorme fuente de tedio y presión para todo el equipo. Brutal.

Nichecosmo buscaba ser algo medianamente original. He ahí la aparición del palabro “niche”, que al fin y al cabo se refiere a algo poco conocido, que tiene su pequeño grupo de interés incluso, por lo menos en la lengua anglosajona (en la castellana puede referirse a algo vulgar. ¡Las coincidencias de la vida!). Con esa idea en mente, divagamos por todas las ideas que podrían estar bien. Y esto fue lo más importante, que estuviera bien. Dejando de lado la originalidad que buscábamos, también estábamos interesados en la funcionalidad. De hecho, en cierto momento decidimos dejar de buscar nuestro ideal de interfaz de usuario para centrarnos todavía más en que la página web funcione. Y es que en contraposición a un blog estático, con información más o menos relevante, buscabamos que Nichecosmo fuera el lugar ideal para que ese blog se convierta en una comunidad, en un grupo de publicaciones y entradas de toda la gente. Para gustos, colores, nuestro motto. Queríamos un lugar donde uno pueda nutrirse de un poquitín de esencia de realidad de otras personas, con cosas pequeñas, poco conocidas, de las que disfruta y el por qué. Simplemente mágico.

Esto requería más trabajo, que no era viable encargárselo a unos chavales de 1º de bachiller con interés en informática, pero sin mucho conocimiento en el aspecto de las páginas web. Pero nos atrevimos a soñar. ¿Y el resultado?. Aquí lo ves.

Bienvenido a Nichecosmo.

Mindustry

Eficiencia ad infinitum, edición videojuego

Lo que al principio aparentaba otro proyecto típico indie que no parecía aspirar a más, rápidamente se convirtió en la razón de horas y horas invertidas en lograr el santo grial del juego: La eficiencia.

Mindustry es uno de estos juegos de gestión de recursos con una temática buena pero a la que no se le dan muchas vueltas, porque no es lo importante. Lo importante es la cantidad de cosas que se pueden hacer, desde empezar a minar nuevos recursos hasta conseguir que unas estructuras se vuelvan más eficientes, mejorar las defensas y fortalecer las ofensas.

Como juego de gestión que es, el juego tiene sus etapas, y me fijé en que mientras el early-game no es tan divertido, el mid-game es bastante jugoso ya que aquí se nos traen todo tipo de problemas con los que lidiar, pero a nuestra manera, y con nuestras prioridades. Mientras unos se preocupan en fabricar metacristal para lograr crear tuberías para refrigerar las torretas, otros buscan más y más grafito por su increíble cantidad de usos, desde munición hasta material de construcción. El late game es donde las cosas se vuelven raras. Normalmente, no haces más que vagar por tus construcciones, maravillándote por tu propia genialidad mientras tus torretas destrozan a las hordas de enemigos. Uno pensaría que esta parte es aburrida, y es medianamente cierto, pero se te presentan dos opciones, salir del nivel, o seguir y conseguir más todavía, ambas válidas.

Luego el juego incluye un modo multijugador donde todos te insultarán a todo pulmon por no colocar unos taladros bien, de manera que pierdes 0,12 de arena por segundo. Pero en cierta manera, es encantadora la idea de compartir un proyecto junto a unos desconocidos, avanzando por el propósito de… la eficiencia.

En definitiva, el juego trae mucho contenido y sus mecánicas son un buen tema de discusión con amigos, y lo mejor: ¡es gratis!

The Elder Scrolls V: Skyrim

The Elder Scrolls V: Skyrim Wallpapers - Wallpaper Cave
¿Skyrim? más como SKYrim

Skyrim es un videojuego que salió en la segunda mitad de la era play 3 y xbox 360. Traía como bandera, el incontestable alegato de ser el mejor, porque eso es lo que grita cada elder scroll al salir, “soy el mejor y nadie me llega ni a los talones”. Tenía como precedente aquel mundo verde y florido de valles, castillos y mazmorras que fue el gran Oblivion y más cerca, aunque fuera de la saga, esa obra de arte inconmensurable que fue Fallout 3. Dos faros ineludibles en la historia de los videojuegos que señalaban el camino y decían a quién quisiera escucharlo, “esto es rol y se hace así”. Cómo ser mas alto que dos gigantes, ese era el desafío.

Nuclear Throne

Prácticamente el mejor juego para todos los PCs de sudamérica

Vagos recuerdos de la primera vez que lo conocí. Luces vibrantes, palpitantes, y una voz que, por desgracia, era conocida. “Prueba el juego tío, es la ostia” oía y oía, mas no me atrevía a tomar el teclado y ratón.

“Qué más da, solo es un juego” pensé mientras me acercaba lentamente a los periféricos. El mejor/peor movimiento de la historia; destapé una mina de contenido y de jugabilidad si no infinita tremendamente grande. Aquello fue hace cinco años, y a día de hoy sigo jugndo al juego este.

Nuclear throne, juego rápido de disparar a cosas hasta que no se muevan, tipo rogue, no trae nada nuevo sobre la mesa pero de alguna manera logra pulir el gameplay tan finamente que la rejugabilidad es enorme. Eso sumado a que las partidas no suelen durar más de 20 minutos a menos que vayas bien, hace que siempre quieras jugar más.

Eso sumado a su precio totalmente económico y a que tu CPU tendría que ser el equivalente electrónico a una patata, convierten a este juego en un clásico universal, disponible para todos los públicos. Muy buen juego, gente.